viernes, 8 de mayo de 2009

Dionisos

Autor: César
05 Mayo 2009 - 16ºº

I. No hay mayor Belleza que la de la Caída, eso bien lo saben los propios ángeles
Y cuando abren sus alas ríen, pues son los sentidos y los sentimientos
Los que instruyen al Espíritu y fortalecen el Alma y el Cuerpo.
Así es como pueden olvidar esta amargura y encontrar
El pulso y la respiración de Dios.

II. Cada sombra, grito y silencio, cada espasmo y contracción de dolor
Se lleva algo más de mí y de esta forma de cenizas y agua.
No puedo creerme y por eso recurro a mi piel y a mis sensaciones;
Quizás esto sea el Infierno, quizás no
Difícil pregunta e imposible respuesta

III. Talvez estoy aquí y allá, en todo tiempo y lugar.
El peor de los Infiernos es la certeza de no amar ni ser amado
Ése es el verdadero vacío, la nada más profunda y ajena a lo humano
Círculo y ausencia eternos.

Cielo e Infierno sólo son niveles de consciencia.

IV. por eso el Espíritu corre al encuentro de la carne
Y encuentra en ella su expresión, su religión y su Moral.
Por eso los sentidos palpitan con su propia espiritualidad
Y nos entregan su propio Evangelio de caricias, dolores, orgasmos y bofetadas;
Odio y amor unidos por una misma Carne y una misma Sangre
Para ungirse así de Divinidad.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Objetos



Autor: César
A distintos objetos en momentos paralelos... la imagen "Los Amantes" de Egon Schiele.

Objeto Perdido
Tratar de entender/te me agota conversar contigo es casi como un coito, sólo que sin orgasmo y con pésima lubricación. Como el mal sexo, me produces jaqueca y una asquerosa sensación de vacío.
Comprender lo incomprensible, es casi como intentar que el camello pase por el dichoso ojo de la aguja. Prefiero corchetearme los labios y llenar de ácido mis oídos. Tú que a veces eres peor que la cebolla refrita, que me das gastritis y te me repites todo el día y la noche; pataleas y gritas porque no ten entiendo, aúllas tus penas y rezumas dolor e incomprensión, pero
Pero
Pero
Pero…
¿Qué pasa si te pregunto por mí?
¿Sabes qué siento, cómo y dónde?
Dices que adivinas, que conoces, y eso es falso, porque mirar sólo te da la predicción, no la comprensión.
Dices amar, pero frente a tu propio vacío - no el mío- huyes aterrorizada a buscar la palanca que mueve el mundo, tu mundo, un mundo que gira en torno a ti y tus necesidades.
Claro que no soy perfecto, que fallo y te he fallado y lo seguiría haciendo, pero que vas a entender tú de eso; ya el puente se hizo pedazos y el agua se lo llevó.

Objeto Bueno
Hagamos un trato; yo te doy mi corazón para que lo guardes y dame tus ojos para mirar como tú ves. Tú me das tu mano y yo te doy mis hombros. Dame tus labios y yo te daré mi pecho, que se amolda a ti perfectamente y se acomoda a tu cuerpo, fresco en verano y cálido en invierno.
Por favor, dame tu pelo y la forma en que cae sobre tu cara; yo te daré mis brazos, que te sostendrán cuando haga falta.
Dame tu risa, que es como agua para mí, y yo te daré mis silencios, que son presencia y te quiero de eco eterno. Dame tus lágrimas, que yo te daré mis labios, el único pañuelo que te puedo ofrecer.
Dame tu luz, que yo te daré mis sombras y juntos crearemos un mundo de blanco y negro que podremos colorear a nuestro capricho.
Dame tu miedo, que yo te daré mi fuerza.
Dame tu pena, que yo te daré mis alegrías y mis torpezas.
Intercambia tus manos y tus sueños conmigo, que yo te daré mi espacio y un crepúsculo eterno, y serás reina.

Objeto Perdido
¿Te acuerdas de cómo acariciaba tus cabellos? ¿De cómo me mirabas desde las ventanas o de cómo te veía conversar con tus amigas?
Recuerdo de paraguas viejos bajo la lluvia fresca del invierno y de caminatasbajo un sofocante calor de verano.
Yo recuerdo ¿y tú?
¿Recuerdas? El sol del atardecer y las nubes ardiendo en oro y cobre… y tú me seguías mirando y yo te hablaba, tú sin escuchar y yo sin ver/te. ¿Recuerdas?
Yo recuerdo dibujos, vasos de agua sentados bajo un parrón, mientras los pedales de mi vieja bicicleta colgaban en el aire. Tus manos jugaban con tu pelo nerviosamente y yo no sacaba las mías de los bolsillos… ¿será que no sabíamos qué hacer con ellas?
Yo recuerdo ¿tú recuerdas?
Pero a veces se vuelve todo oscuro, nebuloso, granulado, como si los recuerdos se vencieran. Talvez es eso; porque el envase es brillante, pero quizás ya la fecha de caducidad expiró.
Me da pavor abrir el frasco y encontrar sólo moho y telarañas; me da miedo cortarme con el filo, yo que soy gallo de metal -río- tengo que reírme del niño que llevo dentro, duro, seco e intolerante.
Pero dime ¿Qué recuerdas tú? ¿Ilusiones, quizás? ¿Promesas, tal vez?
Yo recuerdo tus ojos y tus silencios y esa horrenda sensación de ausencia al separarnos ¿te acuerdas?
Yo aún.
Recuerdo.

miércoles, 28 de enero de 2009

Absurda Melancolía


Autor- César (Escuchando "Te Mueres" - De Saloon)

Junio, 28 del 2006
07:30 am.

Hoy quisiera tirarme en el césped de mi casa, en el campo abierto, oír la lluvia caer y sentir las gotas en mi cara... beber nubes un rato. Mi corazón está cansado, muy cansado, sus latidos me avisan de su pena y de su agotamiento...


En ocasiones pareciese que los días y las semanas corriesen lento y las sensaciones de angustia y tristeza empalagosa nuevamente comienzan a aflorar y se pegan en mi piel. Hoy quisiera poder sacudírmelas como un perro que se sacude el agua- estúpidamente, me siento viejo y no hay razón, no encuentro una justificación para ello, salvo esta pena extraña y amorfa que me alcanzó hoy. Quizá llevaba mucho rato sin mirar hacia adentro. Quizá no era el momento. Hoy tampoco es un buen momento. Quizá los momentos "adecuados" no existen y ya.


Estiro un poco más mi consciencia y los recuerdos nuevamente están ahí: una lámpara, un fuego y una chimenea grande, unos autos de juguete y una mecedora que rechina contra el piso. Olor a pan amasado, mantequilla y la humedad de una tetera hirviendo- cinco minutos más, por favor- la lluvia cae por esa ventana de hace tantos años, hoy tapiada y oscurecida de suciedad.


Los recuerdos actúan a veces como una herida, a veces como una armadura.


Tan poco espacio para ser o hacer, tan poco espacio para reiniciar, para reprogramar, para sentir, para llorar o esperar una sonrisa. Tan poco espacio para nada y para todo. Es probable que esté equivocado, pero por un rato sólo espero sentir un poco de viento por la ventana. El noveno cigarrillo de la tarde y mi cuerpo reacciona a mis malostratos. Gruñe, cruje y se enlentece, siente frío y pide descanso. Dormir. Tantas semanas soñando con el pasado por las noches y el futuro durante el día. Me pierdo en dónde estoy y aparezco en cualquier parte, frente a alguien que no logro conocer ni entender. Una vez más solo.


¿Dónde me quedé?

Última imagen. Es verano y el trigo está por ser cosechado. Sentado sobre el techo de mi casa veo el sol ponerse en un cielo dorado y naranja. Fuego entre las nubes... calor y vientos de fertilidad, tierra húmeda... me giro y veo surgir la luna a través de las montañas, dorada, casi roja y las estrellas parpadean, sugerentes. En ese momento, olvido mi nombre y mi ser. Sólo quedo yo, parado sobre tejas y rodeado del olor de los jazmines de mi madre. Completa y absoluta posibilidad. Cada decisión da una pérdida, cada pérdida una posibilidad.

¿Novedad? No, sólo inconsciencia.
Espero y odio, pero no puedo dejar de amar.

(imagen- "Nephilim")

martes, 6 de enero de 2009

El Fondo del Vaso...

Autor- César
Se escriben tantas cosas, se piensan tantas otras. Hoy me pienso a mí mismo y no me encuentro.
Tuve un sueño, en el que muchas manos me arañaban la piel y oía muchas voces, pero no se calmaba mi espíritu. He tenido miedo, sin saber muy bien por qué. Es un día extraño y triste y la melancolía una vez más me llamó a escribir.
Quise una imagen distinta, porque mi estado actual es distinto, quisiera colores y un poco de alegría. Estoy cansado y es triste, estoy cansado y es penoso.
Es uno de esos días en los que entiendo a Van Gohg y perfectamente me cortaría una oreja con tal que que el mundo se ordenase un poco más. A veces son demasiados "quisiera" y demasiados "debería". Más de los que quiero o puedo soportar.
Detesto la sensación empalagosa de hoy. Lamento mi estancamiento.
Pero entiendo que la semilla debe de podrirse para convertirse en árbol.
Hoy no quiero nada y sin embargo me siento infeliz. Lamento que mi sentir sea tan efímero y que la alegría sea sólo un destello en el fondo del vaso.
Imagen: "The Fall of Lucyfer", de Gustav Dorè

viernes, 2 de enero de 2009

Vueltas



Autor- Daniel

El tema se repite una y otra vez en mi cabeza, trato de verlo de punto de vistas distintos pero no puedo, estoy cada vez más perdido en mi interior y no logro entenderme. Pienso en que me he derrotado a mi mismo, sin poder encontrar la ventana por la cual mirar las estrellas que toda la vida han guido mi camino, que tan bien lo han hecho; mis trozos han quedado regados por todas partes y los recuerdos extraviados en una espiral incontrolable e interminable de sin sentidos, que lo único que consiguieron fue golpear donde duele. Lo que no te mata te hace más fuerte dice el adagio popular, espero que sea el caso, sentiría ira con los dioses si todo lo que ha sucedido, todo lo llorado, trabajado y sudado por lograr algo de estabilidad emocional se fuera a la mierda, como ahora.
Bloqueo, como de costumbre, los sentimientos contradictorios que me invaden y trato de enfocar en las cosas “productivas” de la vida, y comienzo a realizar un recuento de cada uno de mis logros, más dejo inmediatamente de hacer esto, no tengo palabras para salir de este sin sentido, lo único que recuerdo es que necesito tenerte y que seas mía, subyugarte y dominarte, humillarte, en fin, basurearte… por todo y nada, ya que lo único que consigo manteniendo estos pensamientos es ahogar el resentimiento, el dolor y la pena, de que me abandonaste.
Lo triste de todo esto, es que sé que estoy esperando algo que no sucederá, te fuiste y borraste todo lapso de comunicación posible, borraste tus huellas, te tragó la tierra, te comieron los gusanos, y no pensaste en mí… en ninguna oportunidad.
Estoy sentado sobre la alfombra de nuestra oscura pieza, apoyando mi espalda contra la pared, viendo todos y cada uno de los recuerdos que me dejaste sobre la cama y analizo, mientras fumo, a qué dedico ahora mi vida, si lo único que quiero es que vuelvas.
Recuerdo perfectamente el día en que me dijiste que lo nuestro sería hasta que la muerte nos separase, nunca pensé que para siempre fuera tan poco tiempo. Me pongo de pie a duras penas, mi cuerpo responde en base a pequeños impulsos, me siento como si me hubiesen apaleado y golpeado hasta quedar inconsciente, y espero que ese sea el caso, me acerco a la cortina y al balcón, si el mismo en el cual decidiste que era hora de irte, me paro en el, mientras voy observando por la cordillera que se asoman los primeros rayos de sol y el sonido de la ciudad de filtra por mis oídos, miro el suelo desde el balcón, no quedan rastros de ti, prendo otro cigarro y comienzo a pensar si seguirte valdría la pena…
Espero a que vuelvas… sentado observando como pasan los días, semanas y meses, con el dolor a flor de piel… esto tendría que amainar, pero en el fondo continúa doliendo.
Espero a que vuelvas… solo para saber porque te fuiste.
Espero que vuelvas… sólo para entender por qué me dejaste solo.
Espero que vuelvas… simplemente… Espero que vuelvas.

Historia inspirada en “Vueltas” de BBS Paranoicos.-
Álbum: Hardcore para Señoritas.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Mes de Duelos


Autor: César

I.-
Este es el mes de los duelos
Diciembre
mes maldito
mes de muertes, desolaciones y promesas no cumplidas

tantas cosas me quitaste
tantas cosas no me quisiste dar

hubo mil y un sueños que sólo fueron niebla
mil y un caricias que murieron con un grito mudo
un silencio
una mirada de odio y malicia

Silencio

Soledad

II.-
A fin de cuentas, tantas páginas se han escrito
y no se resuelve nada
sólo queda el cansancio y una voz desgastada
ojos sin lágrimas
es el momento en que uno aprende a no llorar más

me refugio en mis rituales, a la espera de que me protejan de mis duelos
mis pérdidas
mis "se acabó",
mis "no hubo"
mis "no pudo ser"
mis "date cuenta de todo lo que tienes"

cada vacío
se llena de acciones que no tienen la más mínima sustancia
insignificantes
sin significados
enormes y angustiantes en su pobre sustento

III.-
Dicen que terapéuticamente un duelo puede empezar a cerrarse cuando
quién lo sufrió puede establecer rituales que le permitan abrir este proceso
despedirse de sí mismo
de sus partes muertas

para mi sólo hay palabras vacías
escasos momentos de consuelo frente a la perspectiva de un futuro
que supuestamente se abrirá en algún momento frente a mí
escribo porque ya no lloro
y mis palabras se comen mis ojos
las muertas lágrimas de sal se disuelven y se convierten en sangre en mis manos
y los cuerpos que una vez habían hoy son polvo y cenizas al viento
Me trago el dolor
sonrío y camino
respiro
huele a fiesta
quisiera ser niño
quisiera ser César

feliz navidad
prospero año nuevo

un año más se va
sigue el vacío y el sabor amargo de la sangre en los labios...

jueves, 18 de diciembre de 2008

El Vuelo de la Mosca



Sé que la radio suena, aunque no puedo escucharla. Recuerdo haber puesto un disco, de 30 Seconds to Mars, tal vez es mi tema favorito el que corre, The Kill.
-You say you wanted more... –

A veces es más fácil fingir lo que se siente algo a mostrar que realmente no se siente.
¿Qué será lo que nos mueve?
¿Nos movemos siquiera?
-what are you waiting for?...-

Quizás simplemente nos hallamos eternamente estáticos, siempre aspirando despacio, con temor a exhalar demasiado rápido y quedarnos sin aire o explotar por el esfuerzo.
¿Será que flotamos o simplemente aún no terminamos de caer?


Una mosca vuela a lo largo de la habitación; la luz del la ciudad de noche entra cálida y asfixiante por el ventanal y soy capaz de distinguir las motas de polvo que flotan en el aire, a través de los reflejos. La oscuridad y el frío de mi interior contrasta con este brillo cegador de los neones y el calor sofocante del pavimento.
Tras un último espasmo, tu cuerpo se queda absolutamente quieto, mientras los perfectos rasgos de tu cara palidecen. Te quedaste ahí, tirada sobre el sillón, muda y ciega, como una marioneta que algún niño despreocupado arrojó desechándola. Yo sólo soy capaz de mirarte.
-I try to be someone else, but nothing seemed to change...-

La radio sigue sonando y por fin recupero la consciencia. Con un escalofrío vuelvo a recordar el desprecio de tus ojos al besarme. La música suena y es un cable a tierra, un soplo de aire entre esta putrefacción, ayudándome a sentir mi cuerpo nuevamente y recuperar mis sentidos.
- I know now, this is who I really am...-

Tu sangre se escurre desde el sillón hacia el piso, desparramándose por las tablas. La mosca se posa finalmente sobre tu cara, acercándose a tus rojos labios, indiferente a todo. Nuestras fotos yacen esparcidas por el suelo, rotas y manchadas de carmesí; hacen juego con tu cadáver y tus vísceras, que reposan bajo la mesa y sobre el sofá.
Fue tan sencillo asesinarnos.
Olvidarnos.
Sepultarnos el uno al otro bajo cuatro metros de indiferencia, egoísmo y resentimiento.
Una corona de autocompasión para los dos.
Lágrimas imposibles, porque los cadáveres no lloran.
- You’re killing me, killing me... All I wanted was you...-

Muertos los dos, tú sobre el sillón, yo en pie mirándote. ¿Quién crees que se lleva la mejor parte?
Quisiera tanto que pudieras contestarme, que te levantaras y que por una vez fueras sincera y me clavaras el cuchillo de cocina en el pecho, que por fin tus manos y tus ojos sean coherentes y honestos conmigo; que por fin te pudieras vaciar de esta maldita hipocresía que nos devoró las entrañas noche a noche.
-Come, break me down... bury me, bury me...-

Tu cuerpo abierto en canal, flácido y destrozado me parece más sincero que cualquier “te amo” que me hayas dicho antes. Nos vaciamos para llenarnos de amargura. Se acabó todo y me importa un carajo limpiar tus restos o los míos. El vuelo de la mosca es poesía en movimiento, nada parece tener mayor sentido y profundidad que sus ondulaciones.
- what are you waiting for?-

Dejo atrás tu rostro y el balcón me recibe con un suave viento, que seca mis lágrimas y las convierte en sal. En la muerte se abre el nacimiento, lo finito que inaugura lo infinito. Miro hacia abajo y veo a la gente, que sigue su vida feliz e indiferente, sin poder apreciar la belleza del vuelo de la mosca. Dichosos en la amarga tranquilidad de sus angustias y sólo quiero
- what if I?-

empezar
- what if I?-

de cero
- what if I?-

Caigo.